Y más sobre las garantías constitucionales

viernes, noviembre 27, 2009

“La experiencia acumulada por más de tres años de justicia constitucional ha venido a mostrar que… [el] recurso previo de inconstitucionalidad se ha configurado como un factor distorsionador de la pureza del sistema de relación de los poderes constitucionales del Estado, con consecuencias inesperadas y metaconstitucionales en la última fase de procedimiento de formación de la Ley (...) El Tribunal Constitucional, por su parte, órgano jurisdiccional y, por tanto, alejado de los avatares políticos de la práctica parlamentaria, se ve lanzado a una función que no responde al sistema de relación de poderes que la Constitución establece…”

Mendaces justificaciones contenidas en el Preámbulo de la Ley Orgánica 4/1985 de 7 de junio, que acabó con el recurso previo de inconstitucionalidad. Obra del acomodado predecesor socialista del hacedor del entuerto estatutario. La responsabilidad compartida y tanto monta González como Zapatero, por más que muchos ahora añoren a aquél por aquello de que su pragmatismo internacional al menos nos evitaba ridículos monumentales.

Y en cuanto a los dislates mayúsculos que se oyen por Barcelona como el de un conseller de ERC que por pudor no cabe mentar, que afirma que el Tribunal Constitucional es inconstitucional, para añadir a reglón seguido que hay que volver a 1977 y plantear el pacto entre España y (su idea de) Cataluña, ¿qué decir? que rebela lo que subyace al órdago planteado al Estado y que quien juega con fuego se quema.

Si otros estatutos, en una huida hacia adelante escandalosa amparada en el muy hispánico "yo tanto como tú", han recogido cuestiones similares al catalán y no han sido recurridos, nada cabe achacar al Tribunal Constitucional, que funciona por virtud del principio de "justicia rogada", esto es, si no se plantea la cuestión, no puede conocer de ella. Porque, además, trasciende a todo ello una cuestión extrajurídica, intangible y elemental: la lealtad al sistema legal vigente. De ahí las quemaduras del que juega con radicales extremistas más avispados que el que creía dominarlos por exhibir beatíficas sonrisas y salir al balcón del Palau de la Generalitat haciendo brindis al sol, y cuyas mentiras a todos los que con él tratan finalmente le convierten en rehén de todos ellos, claro que tirando con pólvora del rey.

Triste historia, y que fácil hubiera sido quitar la munición de los mosquetes de los agitadores.


Insostenible

Prensa internacional. Y no hablan, hoy, del avispero político y la estructura territorial, o de las cosas de comer.


Los responsables.

Adeu Catalunya

jueves, noviembre 26, 2009


Així que tots els periòdics catalans donen suport el text de l'Estatut aprovat per les Corts Espanyoles i en referend per una majoria de l'ínfima porció de l'electorat que va anar a votar. Està bé. Però faré vàries consideracions

1. Assumeixen genèricament que representen a tots els catalans.

2. La seva unanimitat revela l'origen unívoc de les subvencions que reben.

3. La pressió sobre els tribunals no és pròpia d'una societat que es proclama a tota hora democràtica.

4. Donen per liquidat al Tribunal Constitucional, segurament perquè el de Garanties ja ha estat constituït a Barcelona, gràcies al polèmic Estatut.

5. Reflecteixen perfectament la complacencia de la societat nacionalista, que com de costum pren la part pel tot, a la vista de la passivitat de l'electorat no nacionalista que amb la seva inacció ha quedat en las seves mans.

6. Fa temps que a una majoria d'espanyols Catalunya els ha deixat d'interessar si no és per a respondre visceralment a les provocacions nacionalistes perfectament orquestrades per a fomentar el desencontre. Han tingut èxit.

7. Com ni aquest govern vol, ni els anteriors van saber, resoldre el problema, és necessària la separació, sense rancors i sense mentides, simplement perquè les comunitats polítiques no són immutables, sempre que una majoria, encara que sigui mínima, ho vulgui. El millor que podria fer qualsevol govern d'Espanya seria prendre la iniciativa i si es consuma la divisió posar-se a treballar sense que les qüestions territorials segueixin llastrant el futur per més temps.

8. Ha estat en qualsevol cas una estratègia suïcida per als socialistes, que perdran un electorat amb el qual guanyen les eleccions generals i del que ja no disposaran. Per la meva banda desitjaré el millor als catalans, i encara que jo conservaré la nacionalitat espanyola, espero ser ben rebut en la meva terra d'origen.

9. Els catalans ho tindran complicat amb la classe política que els ha de tutelar. Quant a l'espanyola, són aquests successos extremats els quals faran necessària una neteja d'inútils. Mentre Catalunya s'acomodarà al presumpte èxit deixant que tot segueixi igual, per a Espanya serà el revulsiu necessari per a un futur que ara es presenta de color molt fosc.

Rugby del siglo XX


Este año hemos tenido debates intensos a cuento de trampas y mentiras, de comportamientos indebidos y de burlas al espríritu y al reglamento del rugby. El Otoño y las tradicionales giras de los del Hemisferio Sur han acallado el eco de esas villanías. Y sin embargo, en otro tiempo, en otro siglo, también las hubo. Las de los que anteponían, sordos a la realidad circundante o indiferentes a ella, según cada cual, la simple práctica del rugby, y su provecho particular, a intereses más altos e incluso órdenes ejecutivas de sus gobiernos.

He escrito detalladamente sobre el apartheid y el rugby con ocasión de algunas giras de los British Lions por Sudáfrica, o con motivo de la glosa de un personaje cabal como Nelson Mandela, he citado aquí y allá casos particulares de gentes dignas como el galés John Taylor, que batalló contra la opresión, que desconocía hasta que viajó al Veldt y la vió, o el inglés Steve Bainbrigde, que sí sabía de ella y no quiso unirse a los Lions cuando fue llamado, porque su conciencia se lo impedía. Pero no es muy conocida por nuestras latitudes la historia de la gira prohibida de los Cavaliers a la tierra de los Springboks.

En 1985 la NZRFU había cancelado su prevista gira por Sudáfrica, al albur de la presión sostenida que ya sufría el régimen del Partido Nacional de Pieter Wilhelm Botha, Die Groot Krokodil, el último gran adalid del segregacionismo, antecesor de Frederik De Klerk, el inopinado aliado de Mandela en la reforma insólita que llevó a la Copa del Mundo de 1995, permítanme la sinécdoque. Sin embargo los All Blacks nominados para la gira decidieron que no iban a pasar por las decisiones de su federación ni por las recomendaciones de su Gobierno, que su voluntad de jugar estaba por encima de aquellas nimiedades y por supuesto más allá del juicio de la Historia. Que el rugby, su rugby, era más importante. Así que 28 de los 30 seleccionados decidieron viajar por su cuenta y riesgo a Sudáfrica. John Kirwan, que se había marchado a jugar a Italia (a cambio de buenas liras) y David Kirk, que luego sería capitán del equipo campeón del Mundo en 1987, por razones éticas, no fueron de la partida. Los demás, todos, invitados por el factótum del rugby de aquel país, Dr. Danny Craven, y en un plantel en el que figuraban Andy Froggie Dalton, Murray Mexted, Jock Hobbs, Mark Shaw, David Loveridge, Craig Green, Steve Pokere, Frank Shelford, los hermanos Whetton o Andy Haden. Gira dirigida por el segunda línea Andy the pinetree Haden y que terminó con tres partidos a favor de los Springboks y uno para los Cavaliers (ocho a uno a favor de los turistas en los partidos de los miércoles) y sanciones más bien leves: dos partidos para cada Cavalier, pero que de hecho finalmente apartarían para siempre a Haden, Loveridge, Mexted y Dalton de la selección y abriría las puertas de la misma y la gloria de una gran época All Black a sus sucesores, que durante unos meses fueron conocidos como los Baby Blacks, entre los que se encontraban el mismo Kirk, Fiztpatrick, Loe, Grant Fox o el croata maorí Frano Botica, sin olvidar a los mismísimos Wayne Shelford y Steve McDowell o los gemelos Whetton, que sí viajaron pero con quienes, para mayor gloria del rugby neozelandés, se siguió contando, una vez cumplida su pena, entre los más destacados, y después de promesas de buen comportamiento y comités en los que declararon que no valoraron adecuadamente las implicaciones de su conducta. Ya saben, un poco de retórica.

La gira no tuvo mayor trascendencia: se la llevaron los Springboks, ha quedado dicho, y si tiene algún interés es por ver a algunos grandes jugadores de los que no pudimos disfrutar en Europa más que en aquel partido de conmemoración de la fundación de la entonces International Football Rugby Board, como Daniel Matthew Gerber, Karel Johann Du Plessis, Naas Botha o el inmensamente orondo bibliotecario Flippie Van der Merwe, rugbistas de clase mundial eclipsados por un torbellino político que les impidió brillar a la altura que merecían.

Para muestra un resumen de aquellos partidos.


Contrastes


Esto es dignidad. Contención, compostura y dignidad, al modo romano. Virtud personal y buena educación, en los momentos más difíciles.

"...it was the memories of his widow, Christina, that moved the most. Schmid, who died as he tried to make safe a bomb in Afghanistan last month, was a "warrior" husband, and a wonderful father to his stepson Laird, she said.

Wearing his medals, Mrs Schmid said her husband was a protector rather than a destroyer of life and urged "peacemakers" to work as hard as he did to preserve life. She suggested that soldiers involved in the Afghan conflict were plagued with self-doubt, and revealed that her husband had gone through dark times. She argued that civilians needed to do more to get behind the troops even if they disagreed with the war.

Mrs Schmid said veterans were not as well looked after as they should be. She urged the government never to forget service personnel and said simply that too many were dying."


Esto es lo que pasa en el reino de Taifas.



Cambiar la Historia y otras necedades

miércoles, noviembre 25, 2009


Se anuncia una iniciativa del grupo que apoya al sátrapa leonés para reparar la presunta tropelía que se cometió en 1609 con los moriscos de los reinos de España. Aclaro que califico al primer ministro como tal en detrimento de los gobernadores de las provincias del imperio persa y porque el sujeto maneja los asuntos públicos con el mismo interés por los españoles que aquéllos por sus esclavos. Para que conste.

Pues bien, que la ocasión merezca esa iniciativa sería risible si no resultara patético. Seguramente no hay asuntos de más enjundia de que ocuparse. Pero es que además temo la avalancha de lugares comunes y pamplinas políticamente correctas al uso. Ya saben: odio por lo propio, mea culpa, alianza de civilizaciones y demás monsergas para público subvencionado. A lo mejor algún parlamentario más leído que la media se atreve a recordar lo de la rebelión de las Alpujarras o la quinta columna de muslimes (el término resulta tan anacrónico como la iniciativa anunciada por el PSOE) de que se servían los piratas berberiscos para saquear los reinos de Mallorca y Valencia. Lo más probable es que la Vicepresidenta, pongo por caso, defienda una rendición retroactiva y decidan, por apaciguar, abrir al culto agareno catedrales, concatedrales, basílicas y ermitas donde hace mil años hubiera habido algún resto muslim, aunque éstos se asentaran sobre ruinas visigodas o romanas, añado.

Item más. Leo con la poca sorpresa que ya cabe en esta "república de hombre encantados", que un singular escritor, por demás prosista entretenido y muy alabado por su análisis del 23-F y del que he leído alguna de sus novelitas como aquella de "Soldados de Salamina", manifiesta terribles temores cuando "ley y democracia entran en conflicto" y niega legitimidad al Tribunal Constitucional para resolver sobre el recurso pendiente. Ni el oráculo de Delfos fue más categórico. Claro que los servidores de Apolo en las montañas de la Fócida no pertenecían al lobby de consentidos y subvencionados por la izquierda hispánica. Eso que se perdían, puesto que hubieran vivido mucho mejor que aislados en el monte Parnaso, ya que me permito dudar de la versión que de los mismos hacía la cómica película "300". Me pierdo en digresiones, así que volvamos al Tribunal Constitucional y al novelista, de quien no dudo de su interés ni por la ley ni por la democracia, pero al que el talento artístico seguramente nubla su comprensión de los engranajes constitucionales que amparan tanto la existencia y competencias de ese tribunal, como de la justa definición de la democracia, salvo que se adscriba a la roma y simplista tendencia a considerar justo lo que decide la mayoría, o en este caso, el voto de una porción del electorado, bien reducida por cierto, por encima de la coherencia constitucional de una ley parida en mala hora y por intereses particulares del sátrapa del que hablábamos.

No entro ahora en la oportunidad o no de reformar el Estatuto de Cataluña, ley orgánica del Estado que es. Ni tampoco en su contenido, sino en la falacia extendida que recoge el escritor en su opinión y que viene a afirmar que lo que aprobó el pueblo de Cataluña no lo puede modificar un tribunal (y menos si está en Madrid, parece añadirse entre gestos de complicidad). Que todo esto, que va a ser la más grave crisis de Estado que va a afrontar España desde la Transición, se hubiera podido evitar si el muñidor de todos estos lodos ni hubiera suprimido en 1985 el recurso previo de inconstitucionalidad, es evidente. Pero jugamos con las leyes que tenemos y estas determinan que si el Tribunal que garantiza la adecuación de las leyes a la Ley Fundamental, resuelve que alguna norma, en todo o en parte, es inconstitucional, ha de pasarse por ello, porque el propio Título IX de la Constitución lo determina y porque así resulta de la propia ley orgánica que lo desarrolla, a saber, la LO 2/1979. Lo que subyace a toda esta desafortunada polémica es que el juego de intereses espurios de unos y otros ha llevado a un cambalache en que unos han querido satisfacer a sus aliados socialistas del PSC y otros como ERC, aliados circunstanciales de éstos, han querido hacer una reforma constitucional por las bravas, por temor a las consecuencias que se derivan del sistema previsto por la Constitución, bien complejo y garantista, contemplado en el Título X del texto de la primera norma, o acaso han pretendido, y conseguido, llevar a la partitocracia española contra las cuerdas, aunque con prevenciones, ahora que viven tan bien, porque temen que luego lleguen los nacionalistas de rancio abolengo y abono al Liceu y les arrebaten una poltrona que éstos consideran suya por derecho de nacimiento.

Como dijo Marcelo en el Acto 1º de la Escena 4ª de Hamlet: Something is rotten in the state of Denmark...


Nicola Matteis

Nicola Matteis, el Napolitano (c. 1650), afincado en Londres desde su primera juventud, compositor casi desconocido, muerto alrededor de 1720, del que se dijo que era un acróbata del violín, lo que pueden atisbar en las suites y sonatas que componen sus Aires para Violín, piezas que presuntamente arrumban el modo francés de tocar el instrumento.

Su obra más conocida es la que aquí les dejo (Diverse bizzarie sopra la vecchia sarabanda), aunque también merece la pena su Concierto para 3 trompetas, pero solamente para los fanáticos del Barroco. Alguien apuntó sus coincidencias con Händel, con quien comparte afición por la capital del Támesis, aunque cincuenta años antes.

¿Excelencia?

martes, noviembre 24, 2009

Acabo de sostener un diálogo de esos que no me placen demasiado: todos estábamos de acuerdo. Hablábamos de la excelencia y de la calidad de la enseñanza pública. De la huida de los progenitores con cierta capacidad adquisitiva, como regla general, a la concertada, independientemente del carácter religioso de ésta. Mencionábamos el antiguo orgullo de la República Francesa, su escuela pública, y el deterioro de la misma; se citaba el desconcierto de los rigurosos alemanes con la suya, degradada también en según que ámbitos. Predicábamos la necesidad de una enseñanza pública de calidad, sin cuotas, con una primera división para los mejores, en el que los únicos criterios discriminatorios sean el mérito, el esfuerzo y los resultados. Sí, los resultados: sólo los mejores acceden y se quedan. Que funcione después la emulación, aunque sea por insana envidia. Referíamos el ejemplo de la Comunidad de Madrid con el programa de colegios bilingües español-inglés y el efecto multiplicador: el éxito que se atisba ha llevado a colegios públicos a solicitar su inclusión en el programa y a muchos concertados a imitarlo. Nos preguntábamos por el suicidio de una comunidad política que ha jugado cainítamente durante tanto tiempo con el único legado del que no pueden ser desposeídos sus sucesores: educación, instrucción, cultura. Y hemos recordado a la clase política y lo hemos comprendido: si ocupan el espacio público es por el perverso efecto de selección inversa que padecemos en España, por virtud del cual los mejores huyen de la cosa pública, alguna vez lo he comentado. Así que no cabe esperar la búsqueda de la excelencia, que es incompatible con el acomodo de una clase que fragmenta y manipula para su mejor provecho. Individuos críticos, formados e independientes quedan naturalmente extramuros de la ciudadela hermética diseñada por los herederos del espíritu de Romero Robledo, frente al que tienen la inmensa ventaja de moverse como pez en el agua en la huera civilización de la imagen. Son sólo fachada, a la izquierda,




y a la derecha,



sólo por recordarlo.

Formas II

viernes, noviembre 20, 2009

Para no ser la mía la jurisdicción penal, últimamente me prodigo demasiado por allí. Compromisos otra vez. Ayer un simple juicio de faltas, aunque pesaba la duda de una suspensión que había de producirse porque se había calificado mal, como así resultó, pero no por pericia de la fiscal, literalmente un papagayo formulador de acusaciones pregrabadas en sus gastadas circunvoluciones, sino de la acusación particular. Lo que hace pensar una vez más en el destino desgraciado de los confiscatorios impuestos, de los que una parte sostienen la economía de la inútil que representó al Ministerio Público.

Sin embargo no es ese el asunto sobre el que llamo la atención. Preparaba al acusado y a dos testigos antes de la vista sobre las respuestas que habían de dar a las preguntas de las partes, cuando advertí, sin ninguna sorpresa, que tanto el sufrido progenitor del acusado (y por tanto el destinatario de mi minuta) como yo permanecíamos de pie mientras los tres incalificables (y no tengan por peyorativa la alusión, ya que si a un tipo en la cuarentena se le llama joven, a los de la veintena ya no sabe uno si calificarlos de párvulos) estaban cómodamente repantingados en esas sillas de plástico tan habituales en oficinas públicas. Las criaturas me miraban con aire condescendiente cuando interrumpí mi perorata, dejándola en suspenso en mitad de una frase, lo que aumentó el interés de los tres y del meritado padre. Apenas tres segundos, los suficientes para sorprenderles con una reprimenda que les proyectó como un resorte a la posición de firmes cuando les hice ver, fingiendo indignación, el inadecuado ángulo de visión que unos y otros presentábamos al mirarnos a la cara.

La jeta de los tres, de consuno, se mudó en una mueca de sorpresa y contricción, que al fin son buenos chicos, aunque quizá me condicione ser el abogado defensor de uno de ellos, no lo niego, y que la transformación de la causa en "diligencias previas" me va a reportar unos emolumentos más acordes con la calidad de mi defensa. Pero lo que trasciende a la anécdota es la absoluta falta de registros del trío a la hora de enfrentarse a una situación fuera de los habitual y que evidentemente les habría de hacer cautelosos, prudentes y atentos en un entorno desconocido. A mí me sirve la treta para activar el estado de alerta de aquellos que necesito atentos y de paso para dar un lección acelerada de modales en estrados, donde a poco que se comporten como suelen, han de recibir una soberana bronca.

Lo triste es que el padre reconoció que nunca le había explicado nada semejante a su hijo. Hago notar que el estimado destinatario de mi factura posee el grado universitario de doctor.

Índico II

miércoles, noviembre 18, 2009


Hoy Cosme Damián Churruca, Luis y Antonio de Oquendo, Federico Gravina, Álvaro de Bazán, Ramón de Bonifaz, Jorge Juan, Fadrique de Toledo, Casto Méndez Núñez, Cayetano Valdés y Flores, Ignacio María de Álava, Antonio de Escaño, Juan de Lángara y con todos ellos el marqués de la Ensenada, se han removido en sus tumbas. Pesa asfixiante la losa de un Ejecutivo incapaz y miserable.

Unas memorias

martes, noviembre 17, 2009


Era monárquico y burgués. Disfrutaba de una posición económica envidiable según se mire: era rentista. Añadan a esas notas que era un agudo observador y tendrán al autor de unas memorias recientemente publicadas por Minúscula: el "Diario de un desesperado" de Friedrich Reck.

Un personaje que murió en Dachau, durante los estertores de la locura que asolaba Europa, apenas dos meses antes la liberación del campo de concentración, no está claro si de tifus o de un tiro en la nuca. Alguien que fue delatado y detenido, que evitó la muerte en primera instancia merced a la intercesión de un general conocido, pero que, recalcitrante, acabó atrapado en el sucio agujero negro concentracionario. Un tipo cuyos diarios identifican a Hitler como el Gran Manitú y que lamentaba no haberle pegado un tiro en 1932, cuando lo tuvo en la mesa contigua en la Hofbräuhaus muniquesa, yendo él armado, y sólo acertó a expresar en voz alta su opinión sobre el sujeto, aprovechando que paraba por allí sin su habitual escolta de matones. Un testigo que disecciona la sociedad alemana de entreguerras y su entusiasta camino al sometimiento, que desprecia a las masas (lector de Spengler y Ortega) y que aborrece del espíritu prusiano que envenena a Alemania. Un disidente del frente interior que, sin embargo, olvida el capítulo que significa al nazismo como uno de los horrores más depurados de la Historia, como si de un suceso menor se tratara, más bien como si a su alrededor nada pasara con sus conciudadanos judíos. Acaso no los consideraba como tales. Ni una palabra sobre la Noche de los Cristales Rotos, ni una mención a las Leyes de Nuremberg, ni una reflexión sobre los comerciantes expropiados, ni un recuerdo para los Rosenfeld o los Goldberg desaparecidos. Nada. Silencio.

Francia y los fundamentos.

domingo, noviembre 15, 2009


La melé, cómo no. Lo mencionaron los comentaristas de Teledeporte (por cierto, el himno sudafricano actual, el Nkosi Sikekel' iAfrika, nada tiene que ver con el Die Stem, y dicho sea de paso ayer daban ganas de quitar el sonido por el infumable acompañamiento que lo destrozó).

No scrum, no win. Pero hubo mucho más. Los alineamientos, donde la mejor pareja de segundas del mundo se vio superada por Nallet y Millo-Chluski y las demás combinaciones que ensayó Marc Lièvremont, especialmente con Chabal.

Así que está claro: en la época de la planificación y la tecnología aplicada al rugby, sigue habiendo principios inmutables. Las mejores opciones se logran desde agrupamientos que dominan los delanteros. Y lo de ayer fue una lección: si vimos a los Springboks retroceder metros y metros en rolling-mauls que acabaron por derrumbar, desesperados, los visitantes. Si vimos hasta dos melés conquistadas, como dicen los anglosajones, against the head, esto es, con introducción contraria. O innumerables recuperaciones de balón en el suelo dignas del mejor trabajo oscuro de las delanteras que dirigieron Jêrome Gallion, Pierre Berbizier o Fabien Galthié cuando vestían el nueve de Francia. Y contemplamos la mejor defensa que se puede hacer: la que ataca al portador del balón, y valga para ello el placaje de Chabal a Steyn del minuto 70, o el trabajo de Dusatoir y Picamoles. Y además destellos del juego brillante de tres cuartos de siempre, que por cierto desuso, no remató la extraordinaria faena de los ocho de delante. No me extraña que Barcella levantara los brazos en señal de triunfo: es joven y ya aprenderá contención, pero le disculpamos porque no creo que esperara que con Servat y Mas iban a destrozar a Smit, Du Plessis, Mtawarira y a Van der Linde. Pocas veces veremos a una primera línea sudafricana humillada: el que grabara el partido que lo conserve, que será un clásico para especialistas. Ahora, que no se confíen. Que Samoa no es un rival menor. Y no es que no vayan a analizar el partido de Cardiff hasta la saciedad en el cuartel general francés, es que Les Bleus se tienen a sí mismos como sus peores enemigos. Capaces de lo mejor, como la derrota que propinaron a Gales en el pasado VI Naciones, para ser humillados una semana después en Twickenham por unos ingleses que pasaron por el Torneo sin pena ni gloria.


Debe estar orgulloso, de momento, Didier Rètiere, el entrenador de delanteros del XV de Francia. Ya veremos que pasa el día 28 frente a los All Blacks. Si siguen así puede repetirse los de Nantes en 1986 o lo de la Copa del Mundo de 1999 o lo de la gira de 1994 con aquel ensayo memorable de Jean-Luc Sadurny. Al fin y al cabo son especialistas en sorprender a los neozelandeses.

Citas 2

"Sin duda, la Historia tolera a veces que un presuntuoso juegue con las palancas de su maquinaria, lo tolera un rato y parece no moverse. Hasta que de pronto su maquinaria se pone en movimiento y empieza a correr y finalmente despedaza al indiscreto."
Friedrich Reck.

En la calle

viernes, noviembre 13, 2009

Ion es ciudadano rumano, de Timisoara, y parte de la minoría húngara de aquel país. Recuerda perfectamente los sucesos que precedieron a la caída del conducator comunista porque participó en las violentas algaradas de esos días. Era joven entonces. Cuando relata su peripecia del Invierno de 1989 entorna los ojos, ocultando una mueca de rabia y resignación. Esperaban mucho después de larga noche totalitaria. Habla mal de Petre Roman, aquel primer ministro fugazmente popular en España por ser medio de aquí, en quien identifica a los que se repartieron el país. Llegó a España hace quince años con lo puesto, unos marcos en los bolsillos que había cambiado por las liras ahorradas en Italia en 1993 y derrengado tras un viaje en autobús que durante cinco días recorrió media Europa. Se hizo con una acreditación de aquel periódico que ahora sólo exhiben dentro de ajados plásticos otros emigrantes de mayor recorrido y tez negra. Dice que nunca vendió ningún ejemplar, pero que le sirvió para conocer gente en su lugar de trabajo, entre O'Donnell y Alcalá, a veces Antonio Acuña, a veces Fernán González.

Cuando pudo batalló para obtener papeles y por arraigo los consiguió. Se afilió a la Seguridad Social y se hizo autónomo. Nunca dejó de pagar su cuota mensual, aunque sólo recogiera ingresos en su deambular monótono de coche en coche, viva la esperanza de encontrar un garaje que vigilar por la noche o una portería, donde su español con giros italianos no fuera obstáculo para trabajar.

Ion llega pronto a Madrid cada día, tanto que iba en el tren anterior al que estalló en Atocha aquel infame 9 de marzo de 2004. En momentos de ánimo bajo dice que si se hubiera retrasado habrían acabado sus problemas o hubiera conseguido una indemnización. Ion tiene dos hijas, que trajo a España con su mujer poco después de llegar a Madrid. Ambas estudian con provecho y Ion está orgulloso porque serán más españolas que rumanas. Su mujer limpia por horas, quince horas al día y entre ambos pagan el alquiler de un apartamento pequeño, más ella que él.

Ion sufrió un infarto en 2006, y se alegró, porque pudo beneficiarse de una incapacidad temporal que le sacó de la calle unos meses. Se recuperó bien y seguía aspirando a una portería. Hace meses que no le veo. Tendrá ya unos 55 años. Habrá conseguido su portería. Se habrá rendido o habrá regresado.


Formas

jueves, noviembre 12, 2009

Rara vez asisto a una vista penal, no es mi especialidad. Siempre me ha gustado esa rama del Derecho, pero desde la barrera, y si me ocupo de algún asunto de esa índole se trata siempre de delitos contra el patrimonio derivados del tráfico mercantil.

Ayer fue una de esas ocasiones y se trataba de suspender la vista porque el discernimiento de mi cliente deja a estas alturas mucho que desear, de hecho lo ha perdido totalmente. Los avatares de una vida de empresario desafortunado, arruinado justamente cuando debía ir preparando su retiro, y una soberbia poco común, le pasaron factura donde menos conviene para enfrentarse a un interrogatorio. Si a esas circunstancias se añade la impaciencia y tensión acumulada por la previsible espera propia de estos casos, no menos de un par de horas, era inevitable buscar una salida a una incomparecencia buscada de propósito, sin que, por la cuantía de la pena solicitada por acusación particular y ministerio fiscal, se celebrara el juicio en ausencia del imputado. Así que ayer, antes de poder hablar con el juez del caso y después de conseguir la conformidad de éste y de ambas acusaciones con la suspensión propuesta, no obstante el recelo del juzgador que no dejo de apelar con machacona insistencia a la buena fe procesal de los letrados que representábamos a empresa y administrador, "porque he visto mucho ya en esta jurisdicción...", pasé esas dos buenas horas de las que hablaba ante la puerta de la sala de vistas.

Siempre es ilustrativo observar el trasiego de un juzgado. Cada jurisdicción tiene su público y el estado de conservación del inmueble es revelador de ese trajín y de la calidad de los visitantes. Como las sedes judiciales de la capital del Reino son múltiples y dispersas es aquella una regla que se puede verificar: en los juzgados de instrucción y de lo penal ha de haber materiales resistentes y muros adecentados con pintura plástica para que ofrezcan al cabo de unos meses de uso un aspecto todavía presentable. En la sede de los juzgados unipersonales en que ayer anduve, ni la cubierta del suelo ha resistido el destrozo del público habitual. El contraste con las salas de vistas es por tanto mayor. Así que aunque no nos distinguimos por una afición desmedida a las formas, son los juzgados algunos de los escasos lugares donde se exige al ciudadano que observe determinado comportamiento. Y se nota la falta de costumbre. El lenguaje corporal del lego ya es revelador, por no hablar del miedo escénico ante el estrado y los enlutados profesionales que por tres lados rodean al declarante. Es lógico por tanto que el neófito farfulle, balbucee y tartamudee. O sufra de bloqueo paralizante, sin más, sobre todo si ha sido reconvenido severamente sobre el aspecto de su atuendo por la diligente agente de turno, lo que desgraciadamente a veces es necesario. Y no es que se exija etiqueta para la comparecencia ante la Justicia. Simplemente decoro, virtud tan necesaria para una convivencia civilizada.

Lo cierto es que para quien quiera ampliar sus horizontes vitales, o simplemente atisbar una porción de la vida real, nada mejor que observar a esos ciudadanos que topan con la Justicia, y contemplar como aún se respetan determinados ritos en un Estado de Derecho, antes de que no sean más que una parodia por deceso del Poder que los sustentaba.



Quotation

miércoles, noviembre 11, 2009

"Most people are other people. Their thoughts are someone else's opinions, their lives a mimicry, their passions a quotation".
Wilde.

Intercambio

martes, noviembre 10, 2009


Nuestro cabal Presidente pide discreción. Dice que el Gobierno está trabajando (esto es una novedad). Todo ello desde Varsovia, ante la mirada de circunstancias del primer ministro anfitrión, y además con cara de contricción. Por ventura cabila una salida que dejaría rastro en la historia de su partido, y ¿por qué no? del reino de Taifas. Un intercambio. No sería la primera vez. Los miembr@s (dejénme que hoy me una a la corrección política) conmovid@s por el sufrimiento de los pescadores bajo mando del díscolo patrón que faenaba a mil millas de donde debía, y dedicad@s al bien común con todas sus fuerzas, se jugarán a los "chinos" quien irá a bordo del atunero secuestrado en lugar de los retenidos, hasta que todo se resuelva. Hay agitación y nerviosismo entre l@s ministr@s, no en vano van a rendir tan alto servicio, pero se barruntan que algo puede fallar. Quizás su jefe se ahorre el cese en la próxima remodelación del gabinete. Quizás los mantenga en comisión de servicio a bordo del barco hasta las próximas elecciones y en Ferraz confeccionen un vídeo electoral con sus avatares de cautiverio, que la Milá emitirá al final del engendro que continúa presentando bajo la rúbrica de "Gran Hermano Social: Prisioneros en el Índico". Quizás se olvide del asunto absorto en la apoteósica presidencia de la Unión Europea que le aguarda. Temen, en fin, por su futuro, pero lo afrontarán con la valentía y sacrificio que l@s luchador@s antifascistas han demostrado desde tiempo inmemorial. Puede que hasta prediquen la Alianza de Civilizaciones a los piratas de fe mahometana y retornen a Occidente en loor de multitudes, para unirse al club de conferenciantes cuyo sindicato preside Al Gore. Un mundo nuevo se abrirá ante ellos. Sed valientes, por la Humanidad, por el Progreso, por la Igualdad, contra el Cambio Climático, por el reparto de la Tierra, por el Impuesto de Sucesiones...

(Al fin y al cabo, esas criaturas se han visto obligadas por el expolio de Occidente a asaltar buques en alta mar, no vamos entonces a enviar un comando de infantería de marina a recuperar el barco, ni a bombardear después la base de sus jefecillos en la costa... y unos votos de los seguidores de los artistas subvencionados ya caerán.)

Rendición

viernes, noviembre 06, 2009

No creo que a estas alturas pueda sorprender. Algunas autoridades del Estado promueven públicamente la rendición. Esta vez es otro socialista, López, el que se apunta a la miopía del corto plazo y de la corrección política. Alguna vez he dicho que no se puede esperar demasiado de esta hornada de socialistas, pero están superando todas las expectativas. No es sólo que esa claudicación comprometerá, a cambio de los escasos beneficios propagandísticos para consumo interno, la casi inexistente autoridad de este malhadado país en el exterior, sino que pondrá en riesgo añadido a nuestros temerarios pescadores que, todo hay que decirlo, se ven en mayores problemas de los debidos porque con esa actitud tan nuestra de pasar de las normas, tienen por costumbre faenar a miles de kilómetros de la zona recomendada y bajo tutela de la fuerza naval adscrita a la Operación Atalanta. Las declaraciones de López no son otra cosa que un estímulo para que los desarrapados piratas del Índico procuren abordar barcos españoles, algo que López parece ignorar, o, si lo sabe, omite de su discurso imbuido del tacticismo ramplón tan común entre sus filas.

Mientras tanto la situación se pudre y por más que desde el Ministerio de Defensa se asegura que no hay negociación posible en cuanto a la devolución de los prisioneros, el jefe de la cuadrilla no aparece y deja a la incapaz ministra de Defensa que lidie con el problema, cuando está prisionera de todos los prejuicios antimilitaristas que han conformado el parecer de los socialistas desde la época de Solana encabezando las manifestaciones contra la OTAN. Aunque sus mayores acertaron a cambiar cuando fue menester, a estos les gustaría estar en aquel engendro subvencionado por la URSS que se llamó la Conferencia de Países No Alineados, si es que alguien recuerda lo que fue. Por eso, frente a los técnicos del Ministerio de Defensa y los militares, inmovilizados por la inoperancia del Gobierno, cabe esperar una nueva rendición que no hará sino comprometer más la imagen del país fuera de nuestras fronteras y la seguridad de los españoles en el exterior.

Sin embargo, nada de esto debe extrañar. Es algo que se viene cultivando deliberadamente. A los españoles les importa un ápice la política exterior que no sea enviar regalos que depredan las corrompidas burocracias de lo que ahora se llama países emergentes, y sólo se acuerdan de las Fuerzas Armadas cuando truena Santa Bárbara, pero resulta que pasada la crisis, sea cual sea el resultado, tiene comprobada la camarilla política que las decisiones de política exterior firmes y dignas no dan réditos electorales.

El Duque de Osuna, Oquendo, Don Álvaro de Bazán, Blas de Lezo o el Almirante Bonifaz lo deben tener muy mal en sus charlas con Nelson, Ruyter, Collingwood, Anson o La Jonquière. Y ya saben, si viajan a lugares comprometidos, que haya norteamericanos o británicos cerca.

Rugby de Otoño

miércoles, noviembre 04, 2009


Rugby de los años 80 para recordar antes de los test-matches del Otoño. El Grand Slam de los Wallabies fue una sorpresa y todo un espectáculo en 1984.

Este año los Wallabies repiten gira por Europa, con las mismas citas que hace 25 años. ¿Repetirán? No es fácil. Irlanda es su principal escollo esta vez. De momento su partido más complicado ha sido contra mi equipo favorito de la Liga inglesa, el Gloucester, y ganaron 5 a 35.



Ocurrencias

La última ocurrencia del Gobierno, en connivencia con los marginales de la extrema izquierda (qué sería de la política española sin personajes tan delirantes como Llamazares o Lara, Herrera o su cuadrilla de conmilitones del Grupo Mixto) para reducir el deficit de las cuentas públicas ha sido incrementar los tipos impositivos a los extranjeros no residentes con ingresos superiores a los 600.000,00 €.

Que los directivos de multinacionales, y con ellos sus razones sociales, decidan instalarse en otro país, parece una consecuencia lógica. Aquí van siendo todo ventajas: mercado fragmentado, legislaciones dispares y contradictorias, lentitud exasperante de la Administración y los Tribunales y ahora mayor carga fiscal.

Como resulta que entre los que ingresan esas cantidades están los muy apreciados y estimados -en el país del panem et circenses- futbolistas profesionales, alguna de las organizaciones que tiene que ver con este circo ya amenaza con huelga. No lo permitirán los legisladores: ¿se imaginan a varios millones de forofos ante el vacío existencial de unos cuantos fines de semana sin fútbol? Acaso podrían pensar en su razón de existir e incluso en el Gobierno y eso no le conviene a la Mano Negra que quiere diseñar nuestras vidas desde La Moncloa.



"Sr. Bond, se dará cuenta de que salir de esta habitación es absolutamente imposible..."


Aplíquese a los españoles y su clase política.

Córdoba

martes, noviembre 03, 2009


La misa de 11,00 en la catedral de Córdoba se celebra observando estrictamente la liturgia romana, acompañada por un coro más que voluntarioso. Para los que gustamos de la adhesión a las formas, en este caso a los ritos, que no son más que una manifestación de civilización, es una grata sorpresa entre tanta fragmentación, dispersión y confusión postconciliar. Para entendernos, las tonadas con arreglos beatlesianos que hemos sufrido durante años en la liturgia, son propias de fuegos de campamento para adolescentes excursionistas, pero no más. Claro que los caminos del Señor son inexcrutables y maestros tiene la Santa Madre Iglesia para discernir cómo pescar almas, aunque la edad de los practicantes y los huecos entre los bancos a según que horas no digan mucho del éxito de la reforma.

Sin embargo lo que me enerva, por lugar común y opinión manida, es el murmullo de desaprobación que se eleva entre una nutrida colección de visitantes cuando un guía, al que observamos con cierta atención acabada la misa y cuando se reabre a las visitas el recinto, narra las vicisitudes de la mezquita tras la reconquista de la plaza en 1236. La espigada visitante que manifiestaba su indignación ante lo que estimó atropello de los derechos de una minoría religiosa por parte de los cristianos, sin saberlo, o quizás sí, no importa mucho, encarna exactamente la caricatura del ignorante occidental empapado de autodio y propaganda. No es que se trate de una anacronía hablar de derechos de minorías en plena Edad Media, concedamos cierto margen a la fatal ausencia de rigor intelectual de la portavoz y los que asentían con sus torcidas expresiones de indignación, sino que demostraba la eficacia de la propaganda esparcida sin recato por los negadores de sí mismos, al albur de las académicas teorías del entretenido Américo Castro y afines seguidores de peor intención que él, que son los que se empeñan en el estéril debate de si galgos o podencos y en la ensoñación de la convivencia y tolerancia agarena en época del Califato. No me voy a declarar partidario de Sánchez Albornoz, porque me parece que va de suyo considerar su obra infinitamente superior a la literatura de Castro. Y permítanme una maldad: que Juan Goytisolo haya sido vocero principal de aquél dice poco de su admirado polígrafo.

A lo que iba. Que el péndulo ha oscilado y frente al mito de la Cruzada, el de la Alianza de Civilizaciones y las inanidades que de aquellas polémicas trascienden a ocurrentes personajes como el patrocinador de ese invento. Si todo quedara en eso, aun sería una polémica doméstica, pero al parecer las ideas torpes se extienden como los virus, recuerden la metecatez de Barack Hussein Obama en El Cairo sobre el particular, y además sirven de caldo de cultivo para las malas intenciones de los reivindicadores de Al-Andalus, con el suicida aplauso de quienes se creen la falacia de la continuidad histórica entre la región española de nombre parecido y el capítulo musulmán de la historia de la Península Ibérica.